La fotografía incierta

Thursday, May 19, 2011

Empachado de horizonte




Es una foto de una finca ganadera llamada La Ventosa. No es la mejor foto del mundo, lo sé, pero es un nuevo comienzo. Dos fotos en cinco años no es mucho, la verdad, pero espero aplicarme en el futuro. "Todos lo haremos mejor en el fututo" como dice Bumbury. En fin. Comentario de la foto:
Una vieja casa de tapial, edificada en un promontorio sobre el llano. Es como una isla en medio de un mar de hierba. Desde el punto de vista del fotógrafo, la casa se eleva desde el llano hacia el cielo. Desde el punto de vista de la casa, los horizontes se expanden sin límites. Una casa empachada de horizontes

Wednesday, April 21, 2010

Belleza inesperada


Creo que fotografié una orquídea. No suelo utilizar el macro de la pequeña Pentax, pero aquella ocasión, requería conceder a la pequeña y rara flor la relativa inmortalidad del formato digital y a mí mismo la contemplación de la belleza inesperada de una orquídea en el seco pinar de Ayna. Un año lluvioso éste, como no se recuerda en 50 años, dicen. Quizás sea por eso que en el monte brotan especies más propias de la selva tropical, o quizás sea que en España brotan habitualmente estas pequeñas joyas de extraordinaria y efímera belleza. No sé si es o no una orquídea y lo cierto es que, como al Principito con su rosa especial, me da igual si no lo es. Es MI orquídea, y aquí la comparto como una fotografía... de inesperada belleza.

Monday, March 29, 2010

MILAGROSA Y BENDITA LLUVIA




Retomo el Blog, después de tantos años, con una foto increíble y maravillosa. Muchas cosas bonitas han pasado y algunos tragos malos también en este tiempo. Mi amadísimo abuelo Lara moría mientras mi hijo Alejandro era bienvenido. Mi hijo... ¡quién me lo iba a decir!, y es que el tiempo pasa sorprendiéndonos. Todos éstos años de sequía y al fin llueve y llueve y llueve.
El embalse de la Fuensanta nunca ha llevado tanta agua. Me acostumbré a verlo siempre seco, año tras año y la imagen del azul lapislázuli del agua oponiéndose al verde botella de los pinos en la ribera había ya casi desaparecido de mi memoria. Una imagen fugaz, el recuerdo del pantano lleno... una imagen idealizada de la infancia (tendría yo no más de 3 años de edad) y después, casi 40 años de sequía, de paisajes de piedra, barro y limo. ¡Cómo iba yo a imaginar que los ojos de mi hijo Alejandro iban a contemplar la misma preciosa escena!. Un milagro.
Es una foto cojonuda. Cualquiera hubiera sido buena, incluso borrosa, porque amigos, el pantano vuelve estar lleno.

Thursday, February 25, 2010

CREO QUE VOY A EMPEZAR DE NUEVO. ESPERA Y VERÁS

CREO QUE VOY A EMPEZAR DE NUEVO. ESPERA Y VERÁS

Wednesday, May 02, 2007

Casualidad en flor


Es un cerezo enorme, el más grande que he visto nunca. Crece a la entrada de Paterna del Madera y no esperaba tener la oportunidad de sorprenderlo vestido con sus mejores galas. En plena floración por pura casualidad pude obtener esta foto. Había olvidado dónde estaba, pero me sorprendió verlo cuando bajaba hacia el pueblo con la bici a la salida de una senda. Es hermoso por grande, bebiendo sus raíces del agua del arroyo que transcurre a sus pies. Los cerezos tienen algo de hermoso en cualquier época del año, pero yo me siento afortunado de haberme vuelto a encontrar con él en primavera.

Friday, April 27, 2007

Gatitos escondidos

Encontramos esta preciosidad muy cerca de nuestra casa. La madre resultó ser muy buena y dócil y, de hecho, unos días más tarde nos dejó coger a sus cachorros ya con los ojos abiertos, pero aún así muy pequeños. Esta mañana, tras una noche de lluvia, hemos querido comprobar cómo estaban, pero la madre ya se los había llevado a un lugar más seguro y seco. Sin embargo, ha quedado esta fotografía que resume todas las cosas bonitas que la vida contiene. La vida merece la pena vivirse hasta el final sólo si reserva la posibilidad de que te encuentres sorpresas como ésta.

Wednesday, April 18, 2007

Oscura magia de Cazorla

La sierra de Cazorla anocheciendo una tarde mediado el mes de Abril. Ha llovido mucho y amenaza con volver a hacerlo. La oscuridad invade las quebradas y los barrancos, la bruma asciende desde el fondo del valle para unirse con las nubes bajas cargadas de humedad. El encuadre compone un tétrico y amortajado paisaje de jirones blanquecinos, toda luz huída en apresurada fuga. La sierra espera el eco del aullido del lobo que desapareció de estas tierras mucho antes del nacimiento de mi padre, y sin embargo, todavía puede inquietar al caminante extraviado en la noche e incluso asustar al turista ocasional que se asoma al mirador en penumbra, la oscura magia que desde los más profundos y oscuros rincones del bosque se abre paso al caer la noche, en la Sierra de Cazorla.