La fotografía incierta

Wednesday, April 26, 2006

Infección alienígena


¿Las piedras pueden enfermar? ¿Son susceptibles de contraer enfermedades infecciosas?. Encontré esta piedra devorada por los líquenes en la bajada del Macalón de Peñarrubia. La piedra blanca parece sucumbir a una especie de invasión alienígena que ha alterado su forma. Es fácil imaginar que la piedra, inmóvil, es incapaz de sacudirse semejante parásito cediendo a la desesperación, muda, ciega, sorda e inmóvil. Otra perspectiva más positiva nos permite apreciar que la piedra se convierte en algo más vivo y más real sirviendo de hospitalario huésped al liquen naranja. La infección presta a la roca la vida de la que carece, haciéndola especial entre las demás. Reflexiono obligadamente sobre la idea de que no siempre lo que parece una adversidad, realmente lo es. Piedras infectadas como ésta permiten que la ilusión anide en mi retina todavía.

Tuesday, April 25, 2006

La silueta inquietante



Los túneles siempre encierran un peligro oculto. Éste se encuentra en el embalse de Camarillas, cerca de Hellín. Perfora la roca abriendo un espacio donde antes no existía, y da la sensación de que la piedra va a reclamar lo que es suyo en cualquier momento. Al final del túnel una persona destaca su silueta contra el fondo. Cuando se contempla esta foto, puede sentirse que lo único que protege al observador de esa silueta, es la luz artificial que ilumina el túnel que de otra forma estaría oscuro como la cueva de un trasgo. Si la luz llegara a apagarse, la silueta se acercaría hacia él a través de la fotografía, imperceptiblemente, haciéndose más y más grande, revelando al fin su identidad y sus intenciones. Creo que el observador está indefenso y desnudo ante fotografías como ésta. Sin embargo nada de esto sucede y quién presta su anatomía al final del túnel es mi propio padre que me llevó a conocer este paraje curioso. Allí pasamos las horas de mayor intimidad que nos hemos permitido conocer en muchos años y por lo que le estoy agradecido.

Friday, April 21, 2006

La senda del tiempo


Bosques de Paterna del Madera. Cuatro minutos después de tomar esta foto, una tropilla de jabalíes nos sorprendió en ese mismo lugar. Ellos simplemente pasaban por el sendero que utilizan habitualmente. Un macho grande y otros dos o tres acompañantes, que por estas tierras llaman “escuderos”. Nunca los había visto tan cerca. Simplemente tropezaron con nosotros; no esperaban que estuviéramos allí, agachados desayunando. Se dieron a la fuga y yo maldije haber guardado la cámara un poco antes para protegerla de la humedad del bosque. La luz se filtra tamizada entre los árboles y el entorno aviva la memoria genética del ser humano, recuerdos de una época en la que hubiera debido acechar el sendero para cazar al jabalí con mi lanza y esquivar al lobo hambriento. Ahora desayuno en sus senderos mientras paso el fin de semana con mi mujer en el campo. Pero aún hay algo de magia en el mundo si los jabalíes pueden sorprenderme en el bosque.

Thursday, April 20, 2006

Colores sobre la hierba



Siempre considero el arco iris una buena señal, un presagio favorable. Este arco iris me sorprendió una mañana de Abril temprano, cuando salía a trabajar. Estaba enfadado con mi mujer, pero los colores en el cielo me hicieron olvidarlo. Cuando miro esta foto, tengo una fuerte sensación de infancia, cuando lo importante era el arco iris, no el trabajo o los enfados con la pareja. Perdemos de vista lo importante. El arco iris es lo trascendental, la magia que destila con sus colores sobre el campo verde. Todo lo demás es lo que hago entre arco iris y arco iris.

Wednesday, April 19, 2006

La redonda cara de la paciencia



Fotografié este cárabo en el aula de la naturaleza de La Dehesa de Riopar en la sierra de Albacete. Antes que yo, otro fotógrafo hizo la misma foto desde la misma posición e imagino que antes que él, otros muchos más hicieron lo mismo. El pájaro no movió ni una pluma durante todo el tiempo. A veces piensa uno que la clave de la felicidad en la vida es la inmovilidad, la calma, la paciencia y la tranquilidad. Correr como un pollo descabezado en busca de la felicidad quizás no sea lo más apropiado en los tiempos que corren. Este cárabo es feliz y hace felices a los fotógrafos que como yo, aprovechan su buen rollo tranquilo.

Wednesday, April 12, 2006

La espantosa garra del mal


Cuando levanté la vista y vi esta rama seca y deshecha, a punto de caer al suelo, recortando su silueta contra el cielo azul, me dio mal rollo. Inmediatamente pensé en una especie de garra retorcida con dedos sarmentosos, amenazando una luna creciente preciosa, como queriendo asirla y bajarla del cielo. No todas las cosas que hay en este mundo son buenas. La maldad existe. Una decrepitud inherente a todas las cosas que, agazapada, reserva sus fuerzas para asestar un golpe en el momento más inesperado. Esta garra maligna fue en su tiempo una preciosa rama verde llena de vida y espeso follaje. Debemos mantener la garra fuera, rechazar el mal y alumbrar la oscuridad.

Tuesday, April 11, 2006

Chebwaca, ¿estás ahí?


¿No olvidaría George Lucas incluir esta criatura en su saga de la Guerra de las Galaxias? ¿Se puede imaginar un planeta poblado por estas criaturas? Traté de captar la originalidad de la belleza - fealdad de este extraño can en Paterna del Madera. Sus amos deben quererlo con desesperación. Reflexiono sobre las posibilidades del Multiverso. ¿Es feo este perro? A rabiar. Entonces… ¿Por qué lo fotografío? ¿No será que amo la fealdad tanto como la belleza?

Inicios: Primera fotografía incierta...


Quise captar el contraste entre la amenaza de las nubes oscuras cargadas con la promesa de una tormenta en ciernes y del espacio de cielo azul cada vez más reducido. Oscuridad y caos contra luz y claridad. La luz amenazada, la tormenta en progreso cerrando el breve espacio de cielo azul, que aparece como un tunel que fuera a derrumbarse en un instante.
Nada de eso ocurrió. No hubo tormenta, aunque sí una benéfica lluvia que empapó los campos que le deben así su verdor actual. La oscuridad no era tal, sino un regalo bonito envuelto con un papel feo.