¡Que sea agua sola!

No es necesario que las cosas vayan realmente mal para sentir que las cosas no funcionan como deberían. Notamos que, de alguna forma, la vida toma un sentido que no es el que queremos, o simplemente, percibimos que la tranquilidad deja paso a una sensación tensa y preocupada. Todo se vuelve más gris, los colores se oscurecen. La tormenta se acerca y nos gustaría ser otra persona, estar en otro lugar, vivir otra vida. Ésta fotografía fue tomada en el mes de Agosto, y las nubes apenas se alzaban del suelo. Unos minutos más tarde, calló una tromba de agua. Nunca se sabe qué es lo que traen estas nubes, como las nubes de la vida … “¡Que sea agua sola!”, como dicen los viejos de mi pueblo.


