La fotografía incierta

Tuesday, October 03, 2006

¡Que sea agua sola!


No es necesario que las cosas vayan realmente mal para sentir que las cosas no funcionan como deberían. Notamos que, de alguna forma, la vida toma un sentido que no es el que queremos, o simplemente, percibimos que la tranquilidad deja paso a una sensación tensa y preocupada. Todo se vuelve más gris, los colores se oscurecen. La tormenta se acerca y nos gustaría ser otra persona, estar en otro lugar, vivir otra vida. Ésta fotografía fue tomada en el mes de Agosto, y las nubes apenas se alzaban del suelo. Unos minutos más tarde, calló una tromba de agua. Nunca se sabe qué es lo que traen estas nubes, como las nubes de la vida … “¡Que sea agua sola!”, como dicen los viejos de mi pueblo.

Sol cansado


Un sol espléndido, aunque viejo y cansado que se retira al abrigo del roquedo, harto de vagar por el cielo claro de Cazorla. No es una buena foto porque no logré captar los matices de color que explotaban ante mis ojos. Casi a contraluz, las sombras avanzan seguras adheridas a la piedra, temerosas aún de la fuerza de un sol abatido pero poderoso todavía. La luz lucha contra la oscuridad una batalla perdida de antemano; la noche se acerca en el Puerto del Tejo. Cada día doy gracias a Dios por haberme dado ojos y consciencia para apreciar éstas cosas.