
Encontramos esta preciosidad muy cerca de nuestra casa. La madre resultó ser muy buena y dócil y, de hecho, unos días más tarde nos dejó coger a sus cachorros ya con los ojos abiertos, pero aún así muy pequeños. Esta mañana, tras una noche de lluvia, hemos querido comprobar cómo estaban, pero la madre ya se los había llevado a un lugar más seguro y seco. Sin embargo, ha quedado esta fotografía que resume todas las cosas bonitas que la vida contiene. La vida merece la pena vivirse hasta el final sólo si reserva la posibilidad de que te encuentres sorpresas como ésta.
0 Comments:
Post a Comment
<< Home